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11. Esto no es el Titanic. Si saltas no salto tras de ti, me llevas de corbata.

-Una cuerda será suficiente. Toma mis manos, ahora átalas, así evitamos que forcejee por impulso, quiero que veas que no tengo miedo, que tengas confianza al verme vulnerable ante ti. Mírame, mírame a los ojos y di que me amas. Deja el cristal en el suelo, lánzalo lejos, no iré por él, no hay forma, ya me tienes atado. Muy bien, ahora dame un abrazo y dime por favor que todo estará bien-

Mientras decía esas palabras hace tan solo unos instantes, una parte de mí sentía mucha emoción. Ahora no puedo evitar sentir pena, incluso una pizca de arrepentimiento. Pero el premio lo vale, sin duda.

Tan solo un pequeño empujón es más que suficiente para que un cuerpo cansado y débil pierda el equilibrio, cayendo sin demasiado esfuerzo.

Casi puedo palpar su miedo, puedo sentir su sorpresa y también su decepción al darse cuenta de la realidad, la tristeza le abruma por consecuencia casi al instante. Todo sucede al mismo tiempo, como una fuerte ola de emociones que chocan contra sí mismas, dibujando en él un rostro difícil de olvidar para quien la observa en ese preciso momento: yo mismo.

Puedo distinguir el más puro terror en su cara, se manifiesta con tanta fuerza que casi me dan ganas de arrepentirme y tomar su mano antes de que sea demasiado tarde. Pero no lo hago. Todo pasa en cámara lenta y tan rápido al mismo tiempo: veo su cabello bailar en el fuerte viento mientras se tambalea de espaldas hacia el acantilado, aún reconozco un esboce de energía en su rostro, no termina de razonar que ha sido a propósito, abalanza su cuerpo hacia mí buscando soporte pero no logra sostenerme y no hago nada por acercarme. ¿Qué pasa conmigo? ¿Por qué no reacciono de ninguna forma? ¿En qué momento me volví tan frío? Supongo que es su culpa.

¡Y es que ha sido tan fácil! Se la ha creído toda, de verdad creyó que saltaría por voluntad, hasta he dejado que me atara de manos, todo un espectáculo.

Doy un último vistazo a su rostro, sus ojos reflejan confusión y unas ahogadas ganas de llorar. Todo pasa tan rápido que apenas logro sentir emoción. ¡Soy libre! ¡Al fin todo ha terminado!

De pronto algo cambia, su cara refleja un toque de sorpresa mayor que el reflejado instantes después de empujarlo hacia su muerte, algo anda mal.

Mientras su figura se empieza a perder en el límite del borde, una mueca en forma de sonrisa sarcástica en su rostro me deja en total confusión por unos instantes. ¿Qué está pasando? ¿Por qué sonríe?

De pronto sucede: siento el tirón.

Aún tenía en sus manos la punta de la cuerda con la que ató las mías.

Joder.


Antes de compartir lo que esta historia significa para mí, me gustaría preguntarte qué significa para ti. Si te pones a pensar en ello, ¿encuentras algún trasfondo, sentido, motivo, razón de ser para los personajes y sus acciones? ¿Te habla de alguna forma más allá de la ficción? ¿Encuentras algún mensaje oculto?

A ti que lees esto te obligo (por favor) a contestar, no me eches en saco roto, escríbeme en los comentarios o en el formulario de contacto. El próximo martes, además de la entrada correspondiente, actualizaré esta con mi propia explicación, quiero experimentar un poco dentro de mis límites.

Recordemos que las mejores cosas de la vida vienen escritas, lo fueron previamente o lo estarán algún día. Gracias por leer a Fi… con letra.

Posted in Escritura, Fi romántico, Historias, Vomito mental

5 Comments

  1. Fidel Vazquez

    Vaya, me suena más a suicidio entre 2 personas que planearon eso en un momento determinado de sus vidas. Ojalá y sepas controlar tus emociones y jamás se atraviese por tu mente algo así. Que Dios te bendiga.

  2. Alex

    Entiendo que son cosas que te pasan y quieres plasmarlo de alguna u otra forma! No se que pasa pero todo lo relaciono a tu vida y no se si esto sea real o no, si este equivocado o no pero sabes que siempre voy a estar para ti si algo necesitas o quieres apoyo o defenderte, no dudes que en donde me encuentre ire a defenderte.

    Aveces es bueno cayar pero otras es necesario gritar.

    • Fi

      Justo estoy por publicar una nueva entrada en la que explico esta historia y lo qué pasó después. Es un poco cruda y con ciertas cosas duras pero me siento listo para compartirlo y enfrentarme a ello y a mi mismo. Valdría la pena le dieras una leída ya que la publique como en una media hora…

  3. Pingback:12. Caer voluntariamente, para buscar ayuda, es más difícil que caer sin querer. Perderte para encontrarte. Una pausa, un momento, un espacio, un tiempo para ti. – Fi… CON LETRA

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